jueves, noviembre 23, 2006

LOS 4 PESCADORES

Fotograma 39:

"Los 4 fantásticos"

Nos son superhéroes. Por lo menos no bajo la lógica que conocemos a estos personajes de fantasía y de existencia casi mitológica. Son cuatro personajes, cuatro desconocidos que sólo comparten algo en común: Ser partes de una fotografía, o de una viñeta de la realidad.

Es parte de la magia fotográfica: Establecer vínculos lúdicos entre quienes componen una imagen. Jugar y tratar de adivinar lo que sienten o piensan los personajes protagonistas de una efímera escena que tuvo alguna vez un tiempo y una existencia material real.

Si hacemos el paralelo con las pinturas de siglos anteriores, podríamos establecer una diferencia: El pintor trazaba en tela una imagen proveniente de su mente y que muchas veces no tenía asidero en la realidad, o era simplemente la escenificación de un hito histórico o religioso a su libre interpretación. La fotografía, es en cierto modo "entregada" al fotógrafo. Es él quién se "topa" con una escena digna de ser retratada. Su única intervención es la composición del momento.

Si la sonrisa de la Gioconda nos entrega las más variadas conjeturas sobre lo que refleja, de la misma manera lo puede hacer cualquier imagen de tipo fotográfico.

¿Porqué el niño estará tan hacia la esquina? ¿Es que acaso es muy tímido? Quizás está mirando algo que ocurre bajo sus pies y no está de mayor forma involucrado con los pescadores ... a lo mejor ni sabe que están allí. El tipo que se toca el zapato. ¿sólo tendrá comezón o le habrá entrado una piedrita al zapato ... o quizás se comió los calcetines? Quién sabe. El pescador que mira al niño, ¿también estará mirando de reojo al fotógrafo?

La fotografía es eso. Una construcción que se cierra en quién le contempla, bajo sus propias lecturas y vivencias. Le pone "diálogo" y contenido a una situación aparentemente objetiva. Lo que sí tenemos muy claro, es que jamás llegaremos a saber lo que nuestro superhéroes pensaban al momento de ser esta viñeta dibujada. Dudo, en todo caso, que la premisa fuese la de salvar al mundo, mas si, salvar sus propias existencias.

lunes, noviembre 20, 2006

LEVANTANDO LA MIRADA


Fotograma 38:

"Palomas pelacables"

Caminar y caminar para conseguir una fotografía interesante. Realmente hay que considerar eso a la hora de aventurarse en la búsqueda de una buena imagen. Los malitos para caminar, mejor se queden en casa.

Día sábado, alrededor de las 12 pm. Cerro Artillería a un costado del paseo 21 de mayo. Muchos turistas y gente reunida en torno al "aún en remodelación" mirador. Hay buena luz pero algo fuerte para tomar capturas. Personalmente no me gusta mucho salir a mediodía por el problema que significa lidiar con sombras planas y achatadas por el cénit solar.

Como el lugar está archifotografiado y la luz no me acompaña del todo, decido buscar deonde los ojos no miran usualmente: arriba del horizonte. Lo entretenido de la fotografía es que puedes focalizarte en algo que puede pasar desapercibido el 98 % de las ocasiones, pero que es lo suficientemente duradero para quedar "capturado" en un rollo de película o bueno, hoy por hoy, en una tarjeta de memoria.

Esos detalles o momentos no siempre suelen estar a la altura de nuestros ojos. Una vez un profesor de fotografía me decía que quienes amábamos este modo de expresión, teníamos un "teleobjetivo" incorporado en nuestras pupilas que nos hacían mirar todo de una manera "fotográfica".

Ciertamente así es. Caminando por la calle te das cuenta que empiezas a reparar en cosas que no todo el mundo ve, y si vas a compañado a cada rato dices "mira, que buena foto sería esa". Si andas sin cámara, todo mal, porque sientes que has perdido "la" oportunidad. Tan efímera como única.

Finalmente, miro al cielo y veo dibujado un peculiar pentagrama sobre el papel azul del cielo. Escrito en él, improvisadas llaves de alambre que asignan la escala musical de cuyas sonidos serán responsables las notas que en ellas se posen, sean blancas o negras, machos o hembras. No importa. La melodía que de ella se deprenda pasará tan inadvertida para los transeúntes, como el espectáculo que significa su comtemplación.

miércoles, noviembre 15, 2006

PASEO EN BICICLETA


Fotograma 37:

"Martillo de Altamirano"

Paseo Altamirano, 4 de la tarde. Monto en bicicleta. Hace un calor enorme que sólo es refrescado por la velocidad de mi pedaleo incesante. Me detengo y tomo un poco de agua. Miro a mi alrededor y me acuerdo que llevo mi fiel cámara en el bolso. Deseo sacar una foto.

¡Clic! y listo. Mi polola espera pacientemente. Le comento lo cambiado que está el borde costero de Valparaíso por estos tiempos. Aún no logro borrar la derruída imagen que guardo de la avenida Altamirano de antaño, con los fierros expuestos, el concreto fatigado, las barandas cayendo.

Afortunadamente eso es parte del pasado. Desafortunadamente, hoy los fierros oxidados y el hormigón carcomido se han personificado en rayados y grafitis en las debutantes estructuras. Una lástima. Somos animales con un desarrollado instinto de conservación, pero nada sabemos de ella. Menos si es sobre algo ajeno.

Sigo rodando hacia Torpederas. Me topo con más miradores remozados y reacondicionados. Hasta la plaza Rubén Darío obtuvo lo suyo. Pasada la playa Carvallo un repentino frío comienza a helarnos la piel hasta que un viento sur nos detiene y nos obliga a parar. "Parece que es hora de devolverse", digo. "Sí, vamos", me contestan. El paseo Wheelwright nos espera.

miércoles, noviembre 08, 2006

NO MIRES HACIA ABAJO ... NI HACIA ATRÁS


Fotograma 36:

"Suelo de mi pieza"

Son bonitos los pisos de madera. Muy cálidos, por cierto. Además, poseen la mágica cualidad de transportarme a la infancia, a esa niñez que no conocía de pisos alfombrados y mucho menos de cerámicos, lujos reservados exclusivamente para quienes tenían mayor poder adquisitivos por aquellos años ... los que ciertamente, eran los menos.

Siempre recuerdo el año que se construyó mi dormitorio, un gran paso para un niño que emprenderá por primera vez la aventura de dormir solo, dejando el alero materno para enfrentarse a los temores propios de la infancia, como lo es la oscuridad.

Sin duda, esta experiencia se constituyó en todo un desafío para mis seis años de entonces, prueba que finalmente, fue superada. Nunca fui un regalón empedernido, de esos que gustaba dormir en la cama de sus padres, al contrario, esta suerte de "mini independecia"
fue de mi total agrado y complacencia, al punto de convertirme con los años en una clase de ermitaño dentro de mi propia casa.

La diferencia, como muchos no lo saben, es que mi pieza es un pasillo, por lo que la premisa de "encerrarse con llave" para escapar del mundo aquí no funciona. Vivo en una suerte de "boulevard" en el que durante el tiempo que me mantengo en él, estoy en una "constante exposición". Quienes hayan estado en mi dormitorio lo podrán corroborar. Es mi propia "casa de vidrio".

Ha sido extraño habitar mi hogar de esta forma durante tantos años. Tanto es así que creo que parte de mi personalidad ha sido influenciada fuertemente por este detalle en muchos aspectos.

Tengo hartas ganas de partir, de sentir aquello que sentí cuando por primera vez vi mi dormitorio nuevo recién armado, de sentir que un nuevo mundo se abría ante tí, un mundo sobre en el que en cierta manera tenías el control y eras amo y señor. ¿Cuando será el minuto? Espero que pronto, pues más que un deseo, se ha vuelto una necesidad.

martes, octubre 31, 2006

DE MUELLE EN MUELLE


Fotograma 35:

"Viejo Muelle"

Estos son algunos de los pocos vestigios que quedan de un muelle del otrora cosmopolita puerto de Valparaíso. Un paseo por la costa nos permite ver hartos de estos "fósiles" urbanos esparcidos por su regazo, listos para ser redescubiertos por los curiosos caminantes.

El tiempo ya no pasa por ellos, sino que ellos se pasean por el tiempo, por los años y por las generaciones de miradas a las cuales no dejan de, por lo menos, intrigar y en un menor grado de abstraerlos de la realidad cotidiana para exponerlos ante una vitrina testimonial de otra centuria.

¿Qué embarcaciones habrá recibido? ¿habrá sido importante en su tiempo? ¿testigo de cuántos naufragios habrá sido? Preguntas que seguramente quedarán eternamente sin respuesta, así como del número de ocasos a los que le habrá tocado vigilar.

Pareciera que esas cadenas aún sostienen algo, quizás algo más pesado que las maderas y el concreto asidos al muelle. Algo tan grande y pesado como un cúmulo de historia que estás viejas y oxidadas cadenas no desean que ni la más moderna remodelación, ni el más feroz de los temporales, se lleve consigo al fondo del mar.

miércoles, octubre 25, 2006

MUELLE AGAIN


Fotograma 34:

"La Grúa"


Vaya que me había perdido. Un mes casi ha pasado desde el último posteo. En fin, he vuelto y espero hacerlo tan seguido como cuando empecé.

Volví al muelle Barón, o mejor dicho, nunca salí de él. Es raro no pasar por ahí un minuto si es que vives tan cerca, más aún si lo haces en bicicleta ... es en esas circunstancias cuando se vuelve un paso obligado.

Postié (¿está bien dicho?) esta foto en el sitio Flirk por error en un grupo que calificaba las fotografías, una suerte de "eruditos de la imágen" pero mula, porque son amateurs. Creo que recibió algo así como un 2,5 de 5 puntos. En realidad, pensé, en apreciaciones personales son pocos los parámetros a lo que ceñirse.

Me pregunté entonces, ¿Cuándo una fotografía es "perfecta"?

La pregunta que de inmediato aflora es para quién lo es: ¿Fotógrafo o contemplador? Creo que es una discusión bastante compleja, pero en la que podríamos establecer varios parámetros, pues personalmente en lo que respecta en fotografía, no existen los absolutos.

Al tratarse de un medio de expresión, con un grado de subjetividad a veces muy intimista e impenetrable por terceros, se completaría al satisfacer las expectativas de quién la toma. Y hablo de expectativas porque un fotógrafo nunca sabe lo que finalmente saldrá tras revelar la película. Si se acerca a sus pretenciones, misión cumplida.

Ahora, si al ser contemplada por terceros, con la consecuente lectura personal que involucra, sólo atinge a la fotografía la creación de emociones y conectarse con cada uno de los mundos personales de los individuos que la presencian.

En este sentido, la foto se "completaría" en cada espectador. Me remito a un fenómeno conocido como "closure", en donde tendemos a ver las cosas completas aunque éstas no lo estén, pero sí lo parezcan. La fotografía para mí es lo mismo: Aquella sección abierta que cumple o no las expectativas del fotógrafo, es la que queda a disposición de las miradas ajenas a su creador para completarla como medio de expresión, tanto personal como colectivo (por aquello de la masa que la contempla).


miércoles, septiembre 27, 2006

¡LA TIERRA ES REDONDA!


Fotograma 33:

"Muelle Barón"

El otro día me fui a gastar unas fotos que me quedaban al muelle Barón, a los pies de mi cerro querido. Por suerte, se me ocurrió llevar un gran angular que lo adapté a la cámara para ver qué salía del experimento. Debo confesar que los resultados me dejaron harto conforme.

Cuando veo esta imagen inmediatamente se me vino a la mente el navegante Cristóbal Colón. Recordé cuando en clases te explicaban las teorías que tenía este señor para comprobar la redondez de la tierra ... quizás si hubiese tenido una cámara fotográfica y un gran angular, le habría sido más fácil graficar sus postulados.

El efecto de alejamiento es igualmente interesante. Te da la leve sensación de estar flotando cuando las tomas son en picado y de ser pequeño como una hormiga cuando son en contrapicado.

¡Qué lugar más lindo nos han abierto al público! Los deportistas lo adorarán para ir a hacer bicicleta, patines o skate, pues son varios kilómetros de paseo costero. Los más enamorados y galanes no necesitan ir al cine para contemplar la fabulosa película que se transmite diariamente a la hora del atardecer ... y gratis.

El mar pone su cuota de tranquilidad y desconexión. Los lobos marino, la naturaleza junto a sus molestosas compañeras gaviotas. Hay espacio para todos. Un aplauso por haber convertido a este "patito feo" con cara de contenedores en un lindo cisne de cuello espigado que en forma de grúas sigue mirando airoso hacia el horizonte.


martes, septiembre 19, 2006

OJOS ROJOS


Fotograma 32:

"Marea Roja"

Sólo decir que es rico ver las cosas de otros colores de vez en cuando, le dan otro significado y emotividad a aquellos pequeños momentos que nos marcan a través de la vida ... lo que equivaldría a "darle una vuelta de tuerca" a las situaciones o problemas para mirarlos desde otra perspectiva y quizás allí encontrar la solución que tanto se busca.

Fotograma capturado desde la avenida Altamirano de Valparaíso, en una de aquellas eternas caminatas forográficas. Si logran poner atención se puede divisar el faro al centro de la toma. Me tomo un descanso para reponerme de las celebraciones dieciocheras. Suerte.


viernes, septiembre 08, 2006

SOMBRAS Y FORMAS


Fotograma 31:

"A la sombra del Pelícano"

Parecen posando, pero no lo están. Aunque me pusieran mala cara mas no me preocupaba, pues sólo me importaban sus siluetas y sus formas. El sol estaba a la altura deseada y ellos a un clic de distancia para prestarme una milésima de segundo de sus vidas.

Me gustan los contrastes fotográficos. Es similar a esos juegos en donde te solían poner sombras y siluetas para adivinar lo que era. La diferencia es que quien fabrica las figuras somos nosotros mismos y quienes las adivinan ... los que quieran en realidad.

Personalmente creo que el contraste le entrega a la fotografía un nuevo espectador, un ente que mira por delante nuestro, dejándonos en la segunda fila de esta película en papel que deseamos observar atentamente.

Este protagonista aparentemente invisible en su fondo, pero no en su forma , filtra con su espacialidad nuestra mirada y parapeta nuestras pupilas de la luz directa, permitiéndonos deconstruir una visión corriente del entorno y recomponerla a través del negro.

Esta construcción de dos hemisferios, uno de luz y otro de sombra, polariza y cierra nuestra mirada, pero a la vez abre nuestra mente. La homogeneidad del campo oscuro es aparentemente tierra infértil para nuestro ojo, pero ciertamente estimulante para la mente, ávida de componer y autocompletar una imagen presentada a medias.

Por otro lado, el hemisferio luminoso es el encargado de construir el negro, de darle vida, de hacerlo oscuro a través de la luz a cambio de ser virtualmente recortado de una realidad, por lo menos, presente en la mente del fotógrafo y plasmada en una imagen tomada de su imaginación.

domingo, septiembre 03, 2006

CALETA HORCÓN


Fotograma 30:

"El poste mirador"

Es placentero Horcón u "Horcone", como le llaman los más viejos ... vaya a saber uno porqué. Largas extensiones de playas y sinuosos roqueríos lo hacen el sitio indicado para autoexiliarse del mundo por unos días.

Carpa o cabaña ... da lo mismo, aunque personalmente prefiero la primera opción. Sentir la arena, el sonido del mar y esa paz aparentemente inquiebrantable (digo esto con justa razón, pues me ocurrió una anécdota que me demostró que tipos ruidosos pueden llegar a cualquier parte), no hacen más que invitarnos a ser un elemento más de su entorno.

Este pilar está situado en la parte alta de la playa, en una comunidad privada llamada "Los Tebos".
Si bien el acceso está restringido al público en general, se puede evadir el control con el viejo truco de tener un vecino conocido o amigo dentro del vecindario.

De las innumerables veces que e ido junto a mis amigos, nunca ha fallado el viejo y fiel "Larraín", quién aparte de arrendar unas cabañitas harto rudimentarias, vende copete clandestinamente. Si haces el esfuerzo y le compras una botella de pisco, por cara que la venda, tendrás ganada su simpatía y lealtad.

Cerca de ahí está la mítica "Playa Luna", refugio natural de nudistas y naturalistas, como se hacen llamar. Recuerdo en una ocasión haber ido a acampar con dos amigos a sus cercanías. Para nuestra sorpresa, había una suerte de pequeño encuentro entre los miembros de dicha "élite" de la cual nos invitaron a participar.

Debo reconocer que en un comienzo era bizarro. Pero el paso de las horas realmente hace que andar desnudos pase a segundo plano. Incluso, el bañarse "en pelotas" te da una sensación de libertad que no he sentido de otra manera.

Para cerrar, recuerdo que fue sentado al costado de este pilar con mi amigo personal "Korda" cuando esperábamos al resto de los expedicionarios que llegarían bordeando la playa. Durante la espera, y que no podía sino ser amenizada con una cerveza, un movimiento mal hecho hizo que mi saco de dormir rodara cerro abajo llegando hasta el mar.

Cuando ya lo había dado por perdido, justo pasaba por ahí una niña que lo recogió de manera inmediata. En un buen gesto de humanidad subió las largas escaleras enquistadas en el cerro y me lo entregó en la mano. ¿Suerte? No lo sé. Quizás sólo sea una manifestación más de la buena vibra que existe en este lugar.

sábado, agosto 26, 2006

ESPEJO NATURAL


Fotograma 29:

"Laguna de Zapallar"

Pensar en playa no puede sino transportarme a un ambiente calmo y relajado. La brisa, el sonido del mar rompiendo en la orilla de la playa y las gaviotas completan un cuadro que al cerrar los ojos nos pueden llevar a cualquier parte.

Cuantas jornadas vividas acampando en las arenosas playas de Maitencillo u Horcón ... todo un regalo para los sentidos. El cálido color de la puesta de sol, el azulino tono del alba, la majestuosidad de la luna llena ... todo sin la citadina intervención de luces y faroles.

Lo más entretenido a mi parecer, de estos viajes, es el autismo grupal exquisitamente otorgado por las formaciones rocosas y el difícil acceso a la playa tras la subida de la marea. La creación de una micro comunidad nos permiten minimizar en una cantidad no menor las comodidades y regalías que la urbe, se ha encargado de entregarnos y de esta forma desnaturalizarnos.

El fotograma corresponde a Laguna de Zapallar, tomada hace un par de años en un viaje personal. El agua es un verdadero espejo del cielo, tornándose gradualmente anaranjado. Los exploradores: Un grupo de caminantes anónimos, que transitan y gradúan la pequeñez del hombre dentro del cirscuncrito natural.

lunes, agosto 21, 2006

EL GRAN PEZ


Fotograma 28:

"El árbol de dos troncos"

Se parece un tanto al afiche de esa gran película llamada "Big Fish" de Burton. La diferencia: Fue tomada casi cinco años antes en Playa Ancha, en las proximidades del faro, hasta ese entonces de desolado y baldío entorno, hoy hermoseado con amplios y adoquinados miradores.

Alguien decía que los árboles son como puentes. Son capaces de vincular el suelo y el cielo. La realidad con los sueños. La cordura con la sana locura, aquella que nos libera de la a veces abrumadora verdad y nos entrega cuales ícaros, alas de cera para volar cerca de un sol que más temprano que tarde nos devolverá a nuestra cotidianeidad.

El árbol se impone con su presencia. Es un señor. ¡Quién no quiso tener una casa en el árbol! Armar un lúdico refugio alejado de la tierra, como queriendo encontrar en las alturas un rincón propio, ajeno de todo aquello que dejábamos a un lado en ese plato llamado vida.

Sus ramas parecen grandes y amigables brazos, como los de un buen amigo que la lejanía se encargó de incomunicarte, pero que siempre estarán extendidos para recibirte de manera amistosa.

También se dice que el mirarlos de manera individual no nos permite apreciar el bosque que lo contiene. Será quizás porque cada individuo se parapeta bajo uno en particular, del que si bien no es imposible desprenderse del todo para ver, sí nos sirva de referencia para que una vez que subamos a su copa y veamos al bosque que pertenecemos, podamos sacar de esta comparativa las más ricas reflexiones y emitir los juicio más sanos y provechosos para evitar su deforestación.

miércoles, agosto 16, 2006

ÁNGEL DE LA GUARDA


Fotograma 27:

"El Angelito"

Estas esculturas sí que son intimidantes. Representan a cabalidad aquel fin por el cual fueron construidas: Velar por el eterno descanso de aquellos sobre quienes moran. No saben acerca de lo que es dormir o relajarse, mirar hacia el lado o "sacar la vuelta". Son ángeles. Son de otro mundo.

Personalmente ir al cementerio me relaja. No es un lugar para saltar de alegría pero es donde se cimenta el cierre de un ciclo vital, por triste que este nos pueda parecer. Caminar a través de sus nichos nos invita a una reflexión acerca de quiénes somos y que hacemos en este mundo. Repensarse a través de la partida de otros puede resultar un ejercicio bastante enriquecedor.

Recuerdo cuando cursaba el segundo año de periodismo y junto a mi grupo de amigos y compañeros realizamos un trabajo para el ramo de radio sobre la muerte. Claramente el cementerio no podía quedar ajeno a tan alusiva invitación.

Decidimos pasar la noche en varios de ellos. Una suerte de periplo post morten que en un principio debo reconocer fue algo que nos llenó de incertidumbre. ¿Cómo sería? ¿Veríamos algo paranormal? ¿Sentiríamos sensaciones provenientes del más allá?

Los cementerios de Valparaíso fueron los silenciosos protagonistas de la noche. Sin duda, el más escalofriante en términos ambientales mas no vivenciales, fue el número 3 de Playa Ancha. Cruces salientes del suelo, fotografías descoloridas de los difuntos, dibujos de niños fallecidos y varios
lúgubres elementos adornaban el espectral escenario.

Una vez dentro, la paz interna que sentimos los protagonistas fue inmensa. Personajes como el asesino-milagrero Emile Dubois, La Pinina, el Chino, entre otros yacen bajo su extensión. Recuerdo la animita del francés avecindado en Chile llena de placas de agradecimientos por los "Favores concedidos" y aquel deslavado cuaderno que acusaba recibo de los innumerables milagros llevados a cabo por la pequeña niña muerta.

Sombras sin cabeza, ataúdes que se salían de sus mausoleos pese a estar encadenados, escaleras que se movían solas fue sólo parte de lo que vimos, pero a través de los ojos de quienes nos acompañaron y dieron vida a este recorrido nocturno: Los nocheros.

Sólo nuestros pasos y los relatos de los cuidadores daban un cariz más siniestro a tan oscuro lugar. Anécdotas sobran. Quizás algún día las relate, pero eso pertenece a otra historia y por qué no, a otro fotograma.

viernes, agosto 11, 2006

NEGOCIOS DE BARRIO


Fotograma 26:

"Los Moyano"

Toda mi infancia compré en él. Recuerdo claramente su evolución a través de estos años. Cambios de dueños, mas no de familia; aperturas laterales, uso de vitrina, arreglos de fachada, entre otros. El negocio de Los Moyanos es parte de la historia de mi barrio.

Siendo atendido durante mi infancia por doña Margarita, rememoro aquellos momentos en que con mis amigos ibamos a comprar guagüitas, calugones pelayo, chocolates Calaf u otro producto ancla de los ochenta.

Siempre me llamó la atención una suerte de garra que el dependiente de turno usaba para alcanzar aquellos productos situados en las repisas más altas, quizás emplazados en aquel lugar por su escasa e infrecuente venta, merecedores, de cierta forma, de aquel sutil castigo comercial.

Luego vino la desaparición de la señora Margarita y la posterior llegada de la señora María, apodada por nuestro grupo como la "Cabeza de León" debido a su particular melena, altamente representativa del susodicho felino. Cual dictador, aún se mantiene tras el mesón, vendiendo aquellas bolsillas de repollo picado heredadas de hace tres décadas atrás.

Siempre me ha resultado increíble y fabuloso el encanto lúdico de la mente en desarrollo. Capaz de idealizar y grandificar cualquier tipo de realidad vivida, endiosando cada momento, por pusilánime e insignificante que éste pudiese parecer a los ojos ajenos.

Sin duda, cuando niños vemos las cosas de otra manera. Carecemos de la contaminación propia del adulto, atestado y atiborrado por sucesos que lo aislan de su parte más lúdica y soñadora, a menos que se trate de un artista.

Divino me parece el pensar en aquella época donde todo nos parecía enorme, de techos inalcanzables y pasillos inrecorribles. Aquel minuto en que sabíamos hasta cuantos nudos tenía la madera de nuestro suelo, y conocíamos de memoria la mancha sobre el cielo de nuestra cama.

¿Será necesario perder todo esto?. Personalmente creo que no. Lamentablemente la evolución de los tiempos se ha llevado consigo al barrio, al sano peluseo y lo ha reemplazado por niños de cristal temerosos del mundo exterior, del cual creen nada bueno puede salir, y del que quienes los engendraron, vivieron los más lindos años de su vida.

sábado, agosto 05, 2006

TREN AL ... ¿SUR?


Fotograma 25:

"Un viaje con la historia y con historias"

Los trenes guardan dentro de sí todos los ingredientes necesarios para convertirse en un museo: Historia, antigüedad, óxido, y lo mejor de todo, muchas cosas que mostrar y contar. Me creo incapaz de visualizar y vislumbrar las infinitas vivencias que deben contener estos gigantes de fierro en sus ya desgastadas estructuras.

El tren viaja y nosotros viajamos en y por el tren. Caminar por esos estrechos vagones, saltando de uno en uno siempre fue un estímulo para mi curiosidad de niño, deseosa de recorrer cada esquina y recoveco de estas imponentes moles, que danzan en un constante e hipnótico vaivén.

En la historia del hombre los trenes son sinónimo de progreso y expansionismo. Nuestra vecina Viña del Mar nació como ciudad al costado de la línea férrea en sus albores. Asimismo, durante la colonización de norteamérica significó avance y progreso mediante la cual se intercomunicaban los distinto estados.

Tantos han sido construidos como pasados a retiro. Tanto portadores de carbón en sus inicios como de nostalgia durante su ocaso, generan un innegable magnetismo en el romántico viajero. De niño, recuerdo haber tenido más de alguna locomotora eléctrica, que me mantuvo por cierto, obnubilado por horas.

Hoy tenemos el metro. Hermano menor y tecnológico de los trenes, emulan de buena forma a sus parientes, pero de manera más fría y citadina, sin ese tufillo campestre y provinciano que rodea a los viejos automotores.

Bajo tierra es poco lo que se puede apreciar. Sólo fríos e indiferentes rostros acompañan en soledad al viajero absorto en sus imaginarios individuales, sólo comparable al incomodante trayecto de un elevador y sus desconocidos ocupantes. Pareciese que irremediablemente el progreso conlleva frialdad y hermetismo respecto al todo.

Si bien eso no es reprochable, acá tenemos el privilegio de contar con un metrotren (híbrido al menos) que si bien nos sumerge en las entrañas de la ciudad por unos minutos, lo hace para entregarnos al emerger, uno de los más lindos paisajes que pueda contemplar el efímero viajero urbano: el borde costero.


Se trata de una exquisita bocanada de vista fresca para nuestros ojos, condenados momentáneamente al fragor del silencio visual. Cerramos en abierto nuestros ojos para abrir nuestros pensamientos, en un viaje que si bien nos obliga a desplazarnos dentro de la ciudad, podemos acompañarlo con otro sin que nos sea necesario movernos: Soñar.

miércoles, agosto 02, 2006

COMO PERROS Y GATOS


Fotograma 24:

"El perro dormilón"

¿Quién no ha tenido una mascota? Creo que pocos podrían responder afirmativamente a esta interrogante. Es difícil resistirse al encanto de estos "hermanos menores" que día a día nos acompañan, quizás en silencio, pero de manera incondicional.

No hablo sólo de los perros, como el que aparece en este fotograma, sino de cualquier creatura dispuesta a hacernos compañía durante este viaje llamado vida. No es raro hallarse de pronto hablando con un gato, un perro quizás hasta un conejo o un hamster, esperando una respuesta que conscientemente sabemos, nunca será verbalizada.

Nos basta con un bostezo, una movida de cola o hasta un estornudo para atribuirle las más lúdicas y antojadizas interpretaciones, pues de lo contrario nuestro diálogo no fructiferaría. Les hablamos como personas, los retamos como a hijos, les tratamos de enseñar como a los niños. Si hasta juguetes les compramos.

¿Será que queremos humanizarlos? No lo sé, pero me es muy divertido escuchar a la gente conversando con sus mascotas y autorespondiéndose en una escena digna de la mejor clase de ventriluoquía. Mas me intriga de sobremanera, el qué pensarán estos entrañables personajes al vernos hacer tanto "tony" para llamar su atención.

El perrito de este fotograma vaya que no se dio por aludido. Su indiferencia me jugó de aliado al tomar esta imagen. Si bien era bastante regalón, preferí no perturbarlo para rescatar su soledad. Una soledad que se refleja en el frío blanco que le acompaña y le hace parecer aún más pequeño en la inmensidad de sus carencias, las que no encuentran ningún abrigo en el mundo que le alberga.

domingo, julio 30, 2006

DEL AYUDAR Y SER AYUDADO


Fotograma 23:

"Chola en La Paz"

Esta imagen me produce varias sensaciones y reflexiones. Se trata de una proyección tanto de imagen como de realidad en la que se está sumergido. La chola en el fotograma personifica la invalidez social, el desamparo marginal al cual muchos ciudadanos del mundo son sometidos a diario, y en muchas ocasiones producto del poder que manejan instituciones como en la que su figura se extiende: La Iglesia.

El juego de contradicciones es rico y variado. Deliciosamente irónico y despiadado con el desposeído para deleite del poderoso, reflejando ciertamente lo que somos como sociedad a nivel micro: seres individualistas e indolentes con el acontecer ajeno.

Definitivamente que mi percepción de la gente es esa: Ser ayudado al máximo pero evitar después hacerlo y aprovechar y estrujar al máximo la mano extendida previamente. ¿Por qué?

Irónicamente existen aquellos que te ofrecen ayuda a destajo y de sobremanera, para desaparecer mandrákicamente cuando se les cobra la palabra ... el objetivo: Sólo puede descansar dentro de su antojadisa y narcisista visión de mundo, donde el decir equivale al hacer. Paz espiritual de por medio.

Nunca entenderé la misión ni la visión de estos seres. Aquellos que te engalanan verbalmente, y hacen sobrenotar su capacidad de benevolencia social invitándote y ofreciéndote alternativas de ayuda por doquier, para lamentablemente siempre arribar al mismo muelle: Puerto del Olvido.

Aquella chola que extiende su mano sabe que lo hace en el lugar indicado. Si se tratara de una antropóloga o socióloga, quizás tendría un valioso estudio y ricas estadisticas sobre sus manos. Esas que sacan una radiografía al católico que domingo a domingo se va a pegar en el pecho pidiendo perdón en misa ... pero que en el fondo sabe que ese perdón le garantiza seguir siendo el hipócrita reincidente, incapaz de autocontrolarse y porqué no ... de darle una moneda a esa chola sentada a la salida del templo que le aliviana la carga de su triste y "cristiana" existencia.


jueves, julio 27, 2006

CRUZ DE REYES


Fotograma 22:

"El Turri"

Que lindas son las calles de Valparaíso. Enredadas, torcidas y en un constante subir y bajar. Acá no funciona aquello de decir "siga derecho por esta calle para llegar a tal parte", pues el diseñador de este plan, que ciertamente no fueron los españoles, olvidó las cuadrículas y planos reguladores en casa.

Esta ciudad no ha sido fundada. Es hija de la generación espontánea y de la necesidad de ganarle terreno al mar para establecer allí una suerte de plan forzado, impuesto y antojadizo. Cada metro agregado, cada vereda extra, sostiene sobre si la historia de una promesa portuaria gloriosa.

Esta imagen corresponde al famoso reloj Turri (1929), ubicado a los pies del cerro Concepción. Frente a él existe un juego de faroles. Allí alguna vez estuvo el desaparecido edificio Helsby, pero antes lo hizo la Cruz de Reyes, especie de animita conmemorativa por el naufragio frente a las bodegas de don Gaspar de Reyes, a orillas del mar durante el siglo XVII.

Varios siglos han pasado y varios metros al mar se han pedido prestado. Es por ello que el subsuelo porteño guarda en sus entrañas los más inesperados tesoros, provenientes del mismo mar que baña sus costas.

Barcos, muelles, anclas, y vestigios varios de aquellos naufragios producidos en aquella época en que para atravesar hacia el Almendral había dos opciones: Cruzar por lo que se conoce popularmente como "Cueva del Chivato" (Hoy cubierta por el diario El Mercurio), que sin duda era sinónimo de muerte y/o valentía; ó hacer el trayecto por el mar, arriesgándose a quedar barado en algún roquerío inhóspito del puerto.

Los tiempos han cambiado. Hoy tenemos metro, buses, troles y demases. Pero esa mística se ha logrado mantener, ha logrado sobrevivir a los extraños cambios a los que la ciudad ha sido forzada, a los extraños experimentos provenientes de los "brillantes genios" de turno.

Creo que tendremos el Valparaíso como lo conocemos y vivimos para rato. Esta ciudad aparentemente condenada tras el sismo de 1906 y ejecutada por la apertura del canal de Panamá en 1914, se acostumbró a ser el tío pobre de la familia. Aquel que no te da billetes de 10 mil cuando lo visitas, pero que al regalarte un poquito de su encanto y complicidad, te obliga y te condena a quererlo para siempre.





lunes, julio 24, 2006

AMPLIANDO EL HORIZONTE



Fotograma(s) 21:

"Panorámicas"

Siempre es interesante experimentar con nuestra cámara. A veces, aunque sea probando las cosas más obvias se suelen conseguir resultados muy motivantes. Recuerdo que en mis tiempos de estudiante de arquitectura era clásico la realización de tomas panorámicas para delimitar el campo de la mirada.

Personalmente las encuentro muy atractivas. Logran emular de buena forma nuestro campo de visión, que es bastante más amplio que el estrecho "4:3" que nos brinda, por ejemplo, la televisión. El cine ha sido más generoso con nuestros ojos, regalándonos excelentes tomas panorámicas (16:9) en algunos de sus filmes.

Sin embargo, nuestra fiel cámara de bolsillo, por rústica que parezca ante estos mounstruos del séptimo arte, nos permite más versatilidad y jugabilidad con las imágenes que podamos capturar. Lo esencial es contar con un trípode y situarse en un lugar nivelado .

Luego de tomar la primera imagen, giramos lentamente la cámara hasta dejar un 50% de la fotografía anterior dentro del nuevo cuadro, así tendremos mejores posibilidades de que la imagen no se deforme tanto.

Lo bueno es que puede hacerse tanto horizontal como verticalmente. Las que publico ahora no quedaron muy refinadas, pero se debe al uso de un filtro degradé que es dificil de controlar cuando lo sujetas con la mano ; )

Suerte.

jueves, julio 20, 2006

PROYECCIONES ESTELARES


Fotograma 20:

"Cine bajo las estrellas 2"

Es la segunda imagen de una serie de secuencias sacadas desde la azotea del Consejo de La Cultura. Aún recuerdo ese día en donde un espacio tan íntimo como el cine era en cierta forma, absorbido y expuesto en el tránsitar de la ciudad. Era algo medio surrealista. Daba la sensación que una mano gigante había arrancado de cuajo el techo y paredes de un cine, mas no importándole a sus enfocados ocupantes.

Las luces construían la escena. Daban vida a un espacio que se modelaba a través de las caras atentas de todos aquellos pasajeros espectadores, poco acostumbrados a una proyección tan particular como ésta. La película quizás no importaba mucho, es más, varios al preguntar sobre el film de turno, asentían animosamente al escuchar el nombre de alguna obra secretamente desconocida por ellos. Pero que era gratis y había que aprovechar.

Desde arriba la vista era bastante distinta. Elevarse me daba la sensación de convertirme en una suerte de mini dios, un ojo avisor que puede observar sin ser observador, deteniéndose en fugaces detalles imperceptibles para los protagonistas de aquel mágico momento.

Recuerdo la presencia de un loquito, algo clásica en ese tipo de eventos, que lentamente se comenzaba a dirigir hacia el telón desde atrás, fumando peligrosamente cerca del mismo. Sus manos se balanceban junto con su cuerpo, ganando las rechiflas de los espectadores. Como encargados, hubo que ir a controlar la situación para evitar un daño de graves proporsiones. Afortunadamente todo salió bien.

Ni los bocinazos, ni los micreros que se detenían cual mitad de cuadra o semáforo en verde para mirar la proyección, la opacó. A mi parecer, le dio un tinte pintoresco y porteño. Marinos, pasajeros del hotel Reina Victoria, oficinistas de la Sudamericana de Vapores, gente del Lo de Pancho, Bomberos, el tipo de la caseta municipal de las patentes y hasta el mismísimo Arturo Prat, se deleitaron aquellas noches con un verdadero "cine en su casa".